La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.
El que no tiene celos no está enamorado.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros.
Amad. Es el único bien que hay en la vida.
De que me sirve amar y dar vueltas como un loco, si yo me muero por ella y ella se muere por otro.
Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos.
Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.