Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
El deseo nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir.
La revolución feminista ha convertido a la mujer en ese tipo de hombre que a mí me entristecía cuando era joven, ese que tenía que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño de su destino. Ahí es donde acabó su revolución, su asalto al poder.
Dios ha creado a las mujeres bellas y estúpidas. Bellas para que los hombres puedan amarlas y estúpidas para que ellas puedan amar a los hombres.
Los hombres son como la publicidad. No se les puede creer ni el 50% de lo que dicen.
La fidelidad de muchos hombres se basa en la pereza, la fidelidad de muchas mujeres en la costumbre.
Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer
Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica ; la otra mitad practica lo que censura ; el resto siempre dice y hace lo que debe.