El primer suspiro de amor es el último de la razón.
Las mujeres solteras se quejan de que los hombres buenos están casados, las mujeres casadas se quejan de sus maridos. Esto prueba que los hombres buenos no existen.
Nadie es más solitario que aquél que nunca ha recibido una carta.
Amor: una serpiente con dos cabezas que se vigilan sin cesar.
Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!
Las faldas cortas hacen que los hombres se comporten educadamente. ¿Han visto alguna vez a un hombre subirse a un autobús delante de una chica con minifalda?
Soledad: Un instante de plenitud.
Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca porque no está en su naturaleza.
En la soledad no se encuentra más que lo que a la soledad se lleva.
El amor es una fuente inagotable de reflexiones: profundas como la eternidad, altas como el cielo y grandiosas como el universo.