Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente.
El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio.
El camino no es largo cuando amas a quien vas a visitar.
La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad.
La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.
Un error es tanto más peligroso cuanta más cantidad de verdad contenga.
Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
¿Qué es la belleza? Una convención, una moneda que tiene curso en un tiempo y en un lugar.