Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
Sólo la incertidumbre mata los celos.
Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él.
Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.
Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita.
La inteligencia es casi inútil a aquel que no tiene más que eso.
El deseo de parecer listo impide el llegar a serlo.
Muchos hombres habrían sido sabios si no hubieran creído demasiado pronto que ya lo eran.
Muy pocos grandes hombres proceden de un ambiente fácil.
Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras.