La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.
¡Qué súbitas amistades surgen del vino!
Las mujeres lo negaran o lo aceptaran, pero lo que siempre quieren es que se lo pidamos.
Nunca conserva firmes amistades quien sólo va atento a sus pretensiones.
Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras amemos a los hombres.
El sexo sólo es sucio si se hace bien.
Crecí besando libros y pan. Desde que bese a una mujer, mis actividades con el pan y los libros perdieron interés.
¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
El amigo de todo el mundo no es un amigo.
No son los dos sexos superiores o inferiores el uno al otro. Son, simplemente, distintos.