La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.
Todavía no se ha descubierto la brújula para navegar en la alta mar del matrimonio.
Lo que hace que los amantes no se aburran nunca de estar juntos es que se pasan el tiempo hablando siempre de sí mismos.
Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.
El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir.
Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.
A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después.
Nos desdeñamos u odiamos porque no nos comprendemos porque no nos tomamos el trabajo de estudiarnos.
Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.
Conocer a un hombre y conocer lo que tiene dentro de la cabeza, son asuntos distintos.